Desde muy joven descubrió su vocación a través del contacto humano y la terapia manual. Su formación junto a un maestro le enseñó que las manos son herramientas profundamente sanadoras, capaces de escuchar y acompañar al cuerpo en su propio proceso de equilibrio. El trabajo profundo con los tejidos y la conexión con la fascia se convirtió en un lenguaje de cuidado y comunicación que continúa inspirándola cada día. Su recorrido profesional comenzó con la formación en masaje terapéutico, y más tarde se especializó en Reflexología Integrativa, donde encontró otra fascinante forma de trabajo: los pies como un mapa del cuerpo, un reflejo de todo lo que somos. A través de ellos aprendió a conectar con los distintos sistemas del organismo y a acompañar procesos de armonización y liberación. Cuenta con un Grado Superior en Nutrición y Dietética, y su práctica está siempre guiada por una visión integrativa. Cree profundamente en la capacidad del cuerpo para encontrar el equilibrio cuando se le ofrecen los recursos adecuados. Por ello, la reeducación nutricional, los suplementos naturales y las múltiples maneras en que la alimentación puede sostener la salud son pilares esenciales de su enfoque terapéutico. Actualmente está finalizando su último año de estudios en Medicina Tradicional China, un camino que le ha permitido profundizar en la comprensión de la energía vital y en la relación entre cuerpo, mente y emociones. A lo largo de los años también se ha formado en diversos enfoques de acupuntura, enriqueciendo su mirada y permitiéndole trabajar de manera más global y personalizada con cada persona. En cada sesión, su intención es crear un espacio de confianza y escucha: un lugar donde el cuerpo pueda expresarse y encontrar su propio ritmo de sanación. Entiende la terapia como un encuentro, un diálogo entre lo físico, lo energético y lo emocional. Su aprendizaje es continuo, ya que comparte tiempo y espacio con su maestro, viviendo una auténtica clase magistral permanente en la práctica real. Cada día, cada experiencia con un paciente se convierte en una oportunidad para crecer, comprender y evolucionar profesionalmente.